@dhzan

Festival de Cannes 2019. CANNINO DÍA 3

22b87102066d463d79d7758463220299

BACURAU. Kléber Mendonça e Filho y Juliano Dornelles.

Kléber Mendonça e Filho vuelve a Cannes con una película radicalmente diferente a la celebrada Aquarius, que presentó en Cannes en 2016. En Bacurau se aleja del Brasil urbano y se adentra en una zona despoblada y olvida del interior de país para contar una historia que supone una contundente crítica política a la situación del país y del intervencionismo de Estados Unidos. Lo sorprendente de su película es que contar todo una la forma de un western etnográfico periférico, casi a la manera de Pájaros de Verano (Ciro Guerra y Cristina Gallego) o de Los Pasos Dobles  que Isaki Lacuesta dirigió en 2012. El resultado es una obra irregular, barroca y provocadora que se asemeja a uno de los ovnis que aparecen en la película pero que no termina por formalizar un alcance de calado. Sección Oficial

a79d43fa62518cf9695f75a54ae62614

LE SERPENT BLANC. Taiji Yabushita (1958)

Programda en la cada vez más interesante sección Cannes Classics debido a la restauración de su copia, ver la película de Taiji Yabushita es contemplar un ejercicio de arqueología de la animación japonesa ya que se trata del primer film de animación en color que se produjo en el país. Basado en una leyenda popular china, se produjo en los estudios Tôei en un momento en que la industria de animación japonesa se planteaba competir con Disney.  Cannes Clasics

16a1f8441468b3029f2a673a7230f7c6

BEANPOLE. Kantemir Balagov

Descubierto en Un Certain Regard en 2017 con Tesnota, su primera película, Kantemir Balagov levantó unas expectativas inusitadas por la madurez y contudencia de su ópera prima. Este año repite sección con Beanpole, un potentísimo drama histórico sobre las profundas consecuencias que tiene en la vida de dos enfermeras excombatientes de la Segunda Guerra Mundial. Además de las impresionantes actuaciones de las dos actrices principales hay que destacar la estilización de la película, algo que contrasta con el tiempo de profunda miseria que refleja la película, que gira sobre los tonos rojos y verdes de la fotografía. Entre sus productores está el magnate Román Abramóvich. Un Certain Regard

dfefdb1dd0d59ffe08fbd025adde70a3

LES HIRONDELLES DE KABOUL. Zabou Breitman y Elea Gobbé-Mevellec

Basada en un comic del mismo título de Yasmina Khadra, la película es una traslación al cine animado de una historia que transcurre en Afganistan en 1968. Si bien el trabajo de animación es brillante, reproduciendo la estética de la acuarela, la tesis intelectual peca de un fácil maniqueismo que lastra el alcance pedagógico y cultural que esta película podría tener. Un Certain Regard

Festival de Cannes 2019. CANNINO DÍA 2

ba6f25f05d661572ec7d406c4052b18f

BULL. Annie Silverstein

La ópera prima de la estadounidense Annie Silverstein, Bull, ha sido la encargada este año de iniciar las proyecciones en la sección Un Certain Regard. Ya conocida en Cannes al haber ganado el premio de la Cinefondation en 2014 con su cortometraje Skunk,  la directora nos lleva hasta el mundo del rodeo en una pequeña localidad de Houston para contar la interesante relación que establecen Kris, una adolescente de 14 años con su madre en la carcel, y Abe, su vecino negro que ha iniciado ya su étapa de declive dentro del rodeo. Dos personas unidas por una terrible soledad.

En su debut en el largo, Silverstein demuestra sutileza y profundidad en la dirección aunque le falta audacia para trascender y descarse de películas de similar temática. Con todo es una obra que transmite sinceridad y logra un profundo retrato psicológico de los dos protagonistas.  Un Certain Regard

Captura de pantalla 2019-05-17 a la(s) 01.22.16

LES MISÉRABLES. Ladj Ly

Otro debut pero más contundente y enérgico ha sido Les Misérables, obra del director francés Ladj Ly, formado en el cine militate del colectivo Kourtrajmé. Les Misérables supone una vuelta contemporánea a la explosiva situación social de los banlieu que Mathieu Kassovitz reflejó hace un cuarto de siglo en La Haine, película que produjo un choque emocional al director cuando la vio con 17 años. Filmada con fuerza y contundencia durante casi todo su desarrollo evita caer en maniqueismos fáciles pero también tiene escenas efectistas que si bien funcionan muy bien en pantalla no terminan por hacer la película redonda que podría haber sido. Como diagnóstico de la Francia actual resulta demoledora. Una película que muy seguramente estará en el palmarés final. Sección Oficial

Captura de pantalla 2019-05-17 a la(s) 10.47.16

LA FEMME DE MON FRÈRE. Monia Chokri

A veces se me olvida que Cannes también es un festival de cuotas y la La Femme de Mon Frère, película de inauguración de la sección Un Certain Regard dirigida por la canadiense Monia Chokri es una de ellas. Cumple con la cuota quebequesa bajo influencia de Xavier Dolan porque como película no deja de ser un ejercicio paródico, histérico y gratuito que cuenta la alteración que sufre la relación entre dos hermanos al entrar en juego la mujer del chico. Una película que no pinta nada en un festival como Cannes. Un Certain Regard

Festival de Cannes 2019. CANNINO DÍA 1

THE DEAD DON'T DIE

THE DEAD DON’T DIED. Jim Jarmusch

Jim Jarmusch, uno de los nombre reiterados del Festival de Cannes- en su octava participación-, inaugura el certamen con The Dead Don’t Die, una sátira tragicómica desencantada y política con los zombies como metafora de las sociedades contemporáneas. Arropado por nombres muy habituales de su trayectoria fílmica como  Bill Murray, Tilda Swinton, Adam Driver, Chloë Sevigny o Iggy Pop se sirve del legendario Tom Waits como alter ego del propio director en un papel de ermitaño que vive en un bosque sin apenas contacto social que observa con desdén y desde la distancia el devenir de los habitantes de Centerville, una remota y anodina localidad de 738 habitantes, paradigma y microcosmos de la America profunda de Trump. Una tranquilidad que se ve pertubarda por un hecho insólito, al que asisten totalmente indiferentes,  como el es cambio de rotación de la tierra por el cambio climático que provoca que los muertos salgan de sus tumbas.

Jarmusch formaliza una película que reúne casi todos los elementos característicos ha construido a lo largo de su ya larga carrera y echa mano de una larguísima lista de citas referenciales que van desde Hitchcock a Melville pasando por Georges A. Romero y Stars Wars para formular una crítica sardónica y desesperanzada al capitalismo salvaje y al tipo de sociedades indiferentes que ha producido y que amenza con llevarse todo por delante. Pese a su exquisitez y sofisticación, Jarmusch abusa de cierta reiteración en varios temas y gags, lo que termina por emborronar la sensación final. Sección Oficial

Masterclass Claire Denis

Un Lanthimos más convencional

Captura de pantalla 2019-01-26 a la(s) 08.34.17Yorgos Lanthimos dirigiendo a Olivia Colman en La Favorita

Desde su contundente irrupción en el panorama cinematográfico internacional en 2009 con la extraordinaria Canino -aunque tambien dirigió en 2005 Kinetta-, las siguientes películas de Yorgos Lanthimos (Alps, The Lobster, The killing of a sacred deer) están estrechamente ligadas al reflejo de las paranoias, descompensaciones, fustraciones y obsesiones del mundo contemporáneo con unas marcas estilísticas tan originales como indisociables del mundo y personajes que refleja. En La Favorita dirige por primera vez un guion ajeno  (Deborah Davis y Tony McNamara) y cambia las sociedades occidentales actuales por la Inglaterra de principios del siglo XVIII para contar una historia con transfondo histórico sobre poder, manipulación y dependencias emocionales entre la Reina y dos mujeres que se disputan ser sus preferidas.

A pesar del gran duelo interpretativo entre las tres actrices que protagonizan la película – Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone- y de algunas elecciones estilísticas como la oscura fotografía de Robbie Ryan y del vestuario de Sandy Powel, desde el punto de vista de la dirección, La Favorita es un infructuoso intento por insertar en una historia ajena y de época las marcas reconocibles del estilo cinematográfico de Lanthimos, quedando solo pequeños rastros en actitudes, gestos (el baile ridículo entre Rachel Weisz y Joe Alwyn) y encuadres de cámara (el forzado y recurrente uso del ojo de pez o el contrapicado final sobre el rostro distorsionado de Olivia Colman a la manera de Bacon).

Sin duda la película más convencional y menos interesante de su director aunque el espectador que no conozca el cine de Lanthimos pueda percibirla como un original acercamiento a un tema que cuenta con un amplio tratamiento en el cine como es la ambición de poder y sus consecuencias emocionales y políticas.

The Best Cinematography of 2018


Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 18.54.11Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.05.59

1. Zama. Rui Poças

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.10.58Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.10.44

2. Lazzaro felice. Hélène Louvart

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.16.34Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.20.22

3. Quién te cantará. Eduard Grau

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.25.54Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.25.09

4. Burning. Kyung-Pyo Hong

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.37.18Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.34.53

5. Good Time. Sean Price Williams

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.47.14Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.47.36

6. Cold War. Lukasz Zal

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 18.29.26Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 19.56.01

7. The House That Jack Built. Manuel Alberto Claro

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.01.56Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.07.34

8. Roma. Alfonso Cuarón

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.11.43Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.14.27

9. Rojo. Pedro Sotero

 

Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.18.44Captura de pantalla 2019-01-10 a la(s) 20.20.28

10. Leto. Vladislav Opelyants

 

 

Joaquin Phoenix

IMG_1732You were never really here. Press conference, Cannes 2017

Mi (muy parcial) Festival de San Sebastián 2018

ssiff27732_ssiff27732_ssiff27732_IMG_6085

Este es un muy parcial comentario sobre la última edición del Festival de San Sebastián, puesto que apenas he podido ver un puñado de las películas proyectadas. La edición de este año se presentaba bajo el signo de una renovación estética que afectaba tanto a la imagen gráfica del Festival como a un nuevo diseño de la propia Concha de Oro, un cambio que busca dar una nueva identidad de marca al festival a nivel internacional que lo haga fácilmente reconocible dentro del complicado mundo del cine y de los festivales.

Y también llegaba bajo el signo del crecimiento. El Festival cada vez es más grande e inabarcable y como consecuencia se han vivido algunas distorsiones entre prensa y acreditados y la organización, que sigue siendo casi modélica y de un trato personal magnífico. En mi opinión, el festival haría mal en imitar y copiar lo peor de otros festivales como dividir a la prensa en castas de colores (como se hace en Cannes) con el consiguiente desprecio y maltrato a quien se gasta su dinero o el de su medio de comunicación en desplazarse y alojarse en la ciudad.

En cuanto a la progrmación, si durante años las fechas del evento eran un obstáculo de cara a conseguir películas y directores de renombre que lo acercara en la medida de lo posible a otros festivales de su misma categoría, el actual equipo directivo del festival ha sabido encontrar una fórmula que lo haga atractivo tanto para la industria internacional, prensa estatal e internacional, y al público, verdadero guardaespaldas de un evento que es vivido en la ciudad con verdadera pasión y entrega. Este festival de lo posible consiste en convertirlo en un certamen que resuma lo mejor del panorama cinematográfico mundial de cada año, de tal manera, que quien no pueda asistir a las grandes citas cinematográficas pueda comprobar en pocos días la evolución del panorama audiovisual a nivel internacional durante el último año. Las secciones Perlas y Zabaltegi son dos imanes programáticos que sirven para atraer al festival tanto al público como a la prensa especializada en una suerte de festival de preestrenos de lo que se verá en los cines comerciales durante el otoño. En esta edición se ha podido ver -fuera de unos pocos títulos como Lazzaro Felice, Suspiria, The favourite o Border- prácticamente lo más destacado de Cannes y Venecia y en menor número películas procedentes de Berlín o Locarno. En cierta manera Perlas y Zabaltegi, inéditas en otros festivales de nivel A, distorsionan el papel que la prensa especializada juega en el festival,  que debería centrarse en cubrir sobre todo la Sección Oficial como New Directors que son las apuestas propias del equipo de programación.

Otro aspecto a destacar es la apuesta decidida del actual equipo directivo por la inclusión dentro de la Sección Oficial de películas de género que han logrado que se perciba con más interés y expectación aunque la conexión Toronto-San Sebastián sigue evidenciando la debilidad del certamen donostiarra frente a Berlín, Cannes, Venecia e incluso Locarno a la hora de las primicias mundiales, que a fin de cuentas es lo que mueve a la prensa internacional. En cualquier caso, títulos como In Fabric (Peter Strickland) hubieran sido impensables verlas programadas en la sección principal del Festival no hace tantos años.

En relación al cine español hay que señalar que dos de las películas más esperadas, El Reino y Quién te cantará, se habían proyectado previamente en Toronto -un mercado más que un festival-, buscando una repercusión internacional de la que adolece muy seriamente el cine español, prácticamente ausente desde hace años de los grandes festivales internacionales de cine, y una difusión que al menos permita a estas películas liderar las taquillas del mercado español. Tanto El Reino como Quién te cantará son dos triunfos artísticos por parte de Rodrigo Sorogoyen y Carlos Vermut aunque la que finalmente se llevó el gato al agua fue Isaki Lakuesta con Entre dos aguas, que llegó al festival de forma silenciosa y discreta al ganar la segunda Concha de Oro en un jurado presidido por Alexander Payne.

Con una Sección Oficial compuesta por una amplia variedad de estilos, géneros y estéticas, la elección de Payne, que realiza un cine que bebe del realismo y el costumbrimo tamizado por un humor melácolico,  como presidente del jurado se ha revelado como no acertada al obviar totalmente en el palmarés a High Life, de Claire Denis, la que en mi opinión ha sido la película más destacada de las vistas en el festival y uno de los grandes títulos del año a nivel internacional.

Con 66 ediciones a sus espaldas es uno de los festivales históricos del mundo y el primer festival en el ámbito latinoamericano. A pesar de ostentar esta condición desde hace décadas sorprende que desde las instituciones estatales y latinoamericanas no se contribuya de manera más decidida a reforzar esta condición y dotarlo de un presupuesto mayor que le permita ser en un plazo de tiempo razonable la plataforma de lanzamiento indiscutible de los cines del estado español y latinoamericano aunque iniciativas como el cada vez más decisivo e influyente Foro de Coproducción Europa-América Latina tratan de consolidar esta condición así como reforzar el papel vital de la industria dentro del certamen.

Algunas de las películas que pude ver y que más me interesaron fueron:

HIGH LIFE. Claire Denis

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.13.42

Con un formato  de ciencia ficción distópica, Claire Denis, realiza una incursión abstracta que retrata los miedos, ansiedades, angustias y peligros de nuestro tiempo  y de paso, nos proporciona una de las experiencias audiovisuales, sensoriales y orgánicas más radicales del año. Por una lado, Denis, subvierte la reglas del propio género que usa como medio expresivo alejándose por completo de la convenciones de la ciencia ficción marcada históricamente por el cine americano y bebe tanto estéticamente como temáticamente de otros referentes menos espectaculares como son la ciencia ficción europea, en concreto de los países del Este, en los años 70 del siglo pasado. Esta elección estética se evidencia en el look que predomina en la película donde la propia nave espacial semeja a un pobre sarcófago o los propios trajes de los astronautas, más austeros y similares a la estética espacial soviética.

Además, utiliza los cuerpos, el sexo y los fluidos como elementos expresivos para realizar un diagnóstico atroz de nuestra condición humana por medio de un grupo de ex convictos, encabezados por Robert Pattinson y Juliette Binoche, que son enviados como conejillos de indias a una misión espacial imposible. Por otro lado, la directora francesa sublima el propio género de la ciencia ficción al utilizar como referentes el cine de Tarkovski -Solaris y Stalker-, y al propio Kubrick de 2001, una odisea en el espacio. Sin duda una de las grandes películas del año por su ambición, originalidad

ROMA. Alfonso Cuarón

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.32.24

Roma se plantea como un fresco al mismo tiempo íntimo e histórico con el trasfondo de la situación de México en los años 1970 y 1971. Pese a la enorme profundidad de campo que nos da la película rodada en 65 mm, Alfonso Cuarón no utiliza la épica para retratar sus memorias de infancia y opta por un punto de vista más distanciado ante lo que se muestra en pantalla. En cualquier caso, el espectador asiste a la película como si fuera un trozo de vida real que se desarrolla delante de sus ojos con una asombrosa naturalidad y fluidez siguiendo a Cleo, la criada de la familia de Cuarón en aquel tiempo, un personaje interpretado por la actriz no profesional Yalitza Aparicio, que dota a la película de verdad, dignidad y humanismo. Más allá de sus valores cinematográficos, la película producida por Netflix y úlitma ganadora del León de Oro en Venecia, plantea la paradoja de su forma de exhibición.

MANTA RAY. Phuttiphong Aroonpheng

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.41.33

Avalada por el reciente premio a la mejor película de la sección Orizzonti de la última Mostra veneciana, Manta Ray está claramemente influenciada por el universo creativo del también tailandés Apichatpong Weerasetakhul. La principal novedad de la ópera prima de Phuttiphong Aroonpheng radica en el inserto de un sutil pero directo elemento de denuncia política como es la situación de los refugiados rohinhyá, la perseguida minoría éntica y cultural de Myanmar, en medio de una formulación cinematográfica tan misteriosa y “fantasmática” como acostumbra el cine tailandés. Lo que logra su director es una potente película críptica y ambivalente, entre el murmullo sonoro y el barroquismo audiovisual, donde convergen lo íntimo y personal con lo antropológico y político.

QUIÉN TE CANTARÁ. Carlos Vermut

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.47.12

La nueva y esperadísima película de Carlos Vermut tras la Concha de Oro de Magical Girl llegaba a San Sebastián con un hype por encima de sus posibilidades como una de las apuestas indiscutibles de la Sección Oficial de este año. Y una vez despejada la incógnita se puede decir que Quién te cantará supone un paso sólido en la carrera de Carlos Vermut aunque en ese paso se ha dejado parte de la originalidad de su anterior película. Planteada como juego de espejos vampírico entre una cantante de éxito (Najwa Nimri) y una fan (Eva Llorach), la nómina de influencias es larga y excelsa: desde Almodóvar a Bergman, pasando por Douglas Sirk o David Lynch.

EL REINO. Rodrigo Sorogoyen

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.51.26

Una de las claves de la nueva película de Sorogoyen es que consigue desvelar la parte oculta de la omnipresente corrupción entre la clase política española que no vemos en los telediarios. Junto a su guionista, Isabel Peña, ha conseguido dar forma a toda la intrahistoria de sus conversaciones, llamadas de teléfono, reuniones de partido, fiestas en los yates, como son sus casas y chalets, etc logrando reflejar la realidad de un país de forma demoledora a ritmo de música electronica y utilizando el thriller como forma de narración. Por su contundencia, El Reino es una película que debería trascender el ámbito cinematográfico y tener una influencia destacada en una sociedad que percibe la corrupción política y social como uno de sus grandes retos y problemas a solucionar.

ROJO. Benjamín Naishtat

Captura de pantalla 2018-11-14 a la(s) 10.54.25

Triplemente premiada (dirección, actor -Darío Grandinetti- y fotografía) por el Jurado de San Sebastián, Rojo nos traslada hasta una provincia del interior de Argentina en 1975 para reflejar por medio de un magnífico thriller la cenagosa y malsana atmósfera que posibilitó el Golpe de Estado y la llegada de la dictadura militar en 1976. Con una puesta en escena cuidada donde resuenan los ecos del cine del extrañamiento de Lucrecia Martel y Yorgos Lanthimos y una gran fotografía del brasileño Pedro Sotero (Aquarius), Naishtat consigue una narración que logra radiografiar perfectamente la deriva moral de aquella sociedad cuyos ecos todavía resuenan en la actualidad.

David August

“Stepping Through Myself” (2016)

Light in January

IMG_3416